Conclusiones clave
- Hitoshi Igarashi fue un erudito que tradujo la novela Los versos satánicos al japonés.
- Realizó la traducción a pesar de los importantes riesgos personales que corría tras los decretos religiosos.
- Igarashi ocupó un cargo académico en la Universidad de Tsukuba y se especializó en cultura islámica.
- La edición japonesa del libro alcanzó un elevado número de ventas en el mercado local.
- MotaWord ofrece un servicio de traducción profesional realizado por traductores humanos para obras literarias y académicas.
Hitoshi Igarashi
"Los académicos no pueden preocuparse por lo que les sucederá como resultado de su trabajo."
Hitoshi Igarashi, sobre la traducción de Los versos satánicos.
Hitoshi Igarashi fue un erudito japonés de la literatura árabe y persa. Fue el primer traductor profesional de japonés de la novela Los versos satánicos de Salman Rushdie. Igarashi trabajó en el texto durante un período de intensa tensión política y religiosa.
Procedió con la traducción tras la emisión de fatuas por parte del ayatolá Ruhollah Khomeini. Estas órdenes iban dirigidas al autor y a cualquier persona relacionada con la publicación del libro. Posteriormente, las autoridades encontraron al traductor en su oficina de la Universidad de Tsukuba tras un ataque mortal.
Antes de su muerte, nunca se presentaron cargos legales específicos contra Igarashi. Su asesinato es considerado por muchos como una respuesta a su trabajo en el controvertido libro. Sigue siendo una figura destacada en la historia de los lingüistas que se enfrentaron al peligro mientras traducían documentos legales y literatura.
El impacto de la fatwa iraní en Hitoshi Igarashi
Las fatuas iraníes emitidas por el ayatolá Khomeini iban dirigidas a todas las personas involucradas en la producción de la novela. El decreto alegaba que estas personas estaban insultando creencias sagradas. Igarashi fue declarado culpable según estas normas religiosas debido a su traducción del japonés.
La novela fue prohibida de inmediato en varios países. Estos lugares incluían Pakistán, India, Arabia Saudita y Egipto. Malasia, Sudáfrica e Irán también prohibieron la distribución del texto.
La fatua creó un entorno en el que lingüistas y editores corrían un riesgo constante. Igarashi fue la víctima más destacada de Japón durante este período. Su compromiso con el proyecto demostró su dedicación a hacer que la literatura sea accesible superando las barreras lingüísticas.
La trayectoria académica de Hitoshi Igarashi
Igarashi fue profesor asociado de Cultura Islámica Comparada en la Universidad de Tsukuba. Fue un escritor prolífico que publicó libros sobre el Islam y el Renacimiento islámico. Su investigación también abarcó la relación entre la medicina y la espiritualidad en las tradiciones orientales.
Además de su trabajo en novelas modernas, era un hábil traductor académico. Produjo la edición japonesa de El Canon de la Medicina de Avicena. Esta traducción puso un texto médico histórico fundamental al alcance de los lectores japoneses.
Igarashi adquirió un profundo conocimiento de la región mientras estudiaba en la Academia Imperial Iraní de Filosofía. Utilizó esta experiencia para fundamentar sus traducciones y sus declaraciones públicas. Sostenía que el trabajo académico debía ser independiente de las amenazas políticas o religiosas.
Por qué Igarashi defendió la novela
El traductor no tuvo la oportunidad de defender su trabajo ante un tribunal formal. En cambio, utilizó las entrevistas para explicar su decisión de traducir el libro. Creía que el mensaje de la novela era coherente con el pensamiento místico sufí.
Igarashi argumentó que el autor no era antiislámico. Comparó los temas del libro con la literatura del exilio escrita por E. M. Foster. También señaló que el viaje descrito en la novela guardaba paralelismos con la Hégira realizada por Mahoma.
El estudioso creía que la importancia del libro radicaba en que reflejaba la identidad del autor. Consideraba que el texto se centraba en una relación compleja con la India. Declaró en repetidas ocasiones que no temía las amenazas que recibía por su trabajo.
Contexto y cifras internacionales
Los acontecimientos que rodearon esta traducción involucraron a muchas personas y países. Estas estadísticas ponen de manifiesto la magnitud y el impacto de la controversia.
- Más de 100 personas han sido objeto de acciones extrajudiciales fuera de Irán en relación con estas políticas.
- La edición japonesa vendió 60.000 copias, lo que convirtió la versión localizada en un gran éxito.
- Otros dos lingüistas fueron víctimas de la fatua a causa de sus traducciones.
- El traductor italiano Ettore Caprioli sobrevivió a un atentado en Milán.
- El traductor noruego William Nygaard también sobrevivió a un intento de asesinato.
La violencia contra los traductores provocó tensiones diplomáticas internacionales. Noruega retiró a su embajador en Irán tras el atentado contra Nygaard. A pesar del peligro, el libro siguió llegando a lectores de todo el mundo.
El autor de la novela pasó diez años escondido para evitar las amenazas. Aunque el líder original falleció, las autoridades han reafirmado las órdenes de asesinato a lo largo de los años. Puedes leer un informe detallado del New York Times sobre el caso.
Acerca de este artículo
Traductores Famosos es una serie de MotaWord que presenta a lingüistas destacados y su trabajo. Compartimos historias que son relevantes para la comunidad global de traductores. Puedes ponerte en contacto con nosotros en info@motaword.com si deseas que publiquemos.
Explora nuestros otros artículos de la serie:
- La montaña del alma de un hombre: traducción de Gao Xingjian
- La Mala Traducción del Místico Nostradamus
- Filosofía de la traducción de alta calidad con Jorge Luis Borges
Citas: IránDerechos , Los Tiempos de la Ciudad Nueva York , JapanTimes , LATimes , UPI
Obtenga una consulta de traducción gratuita de nuestro equipo
Póngase en contacto con nosotros